22/2/12

Carnaval de Barranquilla

Ayer martes murió Joselito. Otra vez. Y como siempre, su sepelio estuvo acompañado de gaitas, tambores y mucha mamadera de gallo*. Murió de tanto bailar. De nuevo. La gente lloró no por él sino por lo que su muerte representa: El fin del Carnaval de Barranquilla. Cuatro días que empezaron con la Batalla de Flores, seguido de la Gran Parada de Tradición, el Festival de Orquestas y, otra vez, la Muerte de Joselito Carnaval. 

En la fiesta para enterrar a este personaje simbólico se escuchó de vez en cuando un lloriqueo de risas a medio fingir de barranquilleros y turistas que se confundían con los upajé y los güepa** de la cumbias y el mapalé y, aunque pudo haber un Joselito en cada barrio, lo cierto es que puede haber un Joselito en cada barranquillero esperando a ser resucitado el próximo año. 

Resucitar quizás no. De nuevo. Renacer; porque Joselito Carnaval no muere, no técnicamente; sólo descansa, hiberna, vive en coma profundo trescientos sesenta y un días del año o simplemente se esclaviza por la cotidianidad aburrida de la ciudad. Así, como hace un par de siglos en este mismo lugar, los africanos y criollos en cadena, durante ese día de descanso que sus amos europeos les regalaban en sus festividades pre-cuaresmales, aprovechaban para renacer, sentirse libres otra vez. Burlase de la corona española, danzar satíricamente y reírse de su propia ironía. Y aunque los tiempos hayan cambiado o, en el mejor de los casos, transformado, la esencia se mantiene, basta solo con ver, escuchar o sentir las alegres comparsas, las coloridas carrozas, las entonadas letanías o los llamativos disfraces para evidenciar que el Carnaval de Barranquilla revive tradiciones, felicidad, algarabía y folclore. Porque quien lo vive es quien lo goza, como lo anuncia su slogan. 

No en vano esta manifestación cultural ha sido declarada por la Nación como Patrimonio Cultura y por la Unesco como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Bailar bajo un sol de casi cuarenta grados realmente merece el reconocimiento de las Naciones Unidas. Quizá por ello Joselito muere, literalmente, de cansancio; y mucho más si se tiene en cuenta que, con la fiesta de la Guacherna en enero y los llamados pre-carnavales, esta festividad pareciera estar unida a las celebraciones decembrinas. Que descanse Joselito, hiberne, o quede en coma; en un año renacerá aquí mismo en la arenosa; su curramba la bella.***

Fotos: Eduardo Enrique Lora Cueto - Textos: Alex Duran M
Lugar: Barranquilla, Atlántico
________________________________________

 

Reina del Carnaval 2012 y Rey y Reina infantil

 
  
 

Diversas comparsas durante la Gran Parada de Tradición


Negrita Puloy, Marimonda y son de negro (descansando); 
disfraces típicos del Carnaval

________________________________________ 

* Expresión del Caribe colombiano. Broma, tomar del pelo. Que no se toma en serio.
** Onomatopeyas de gritos alegres que se pronuncian durante los bailes de cumbia, mapalés y otros ritmos. 
** Otros nombres para la ciudad de Barranquilla. 

2 comentarios:

E.L.C... dijo...

Buen artículo y alegoría a Joselito, Gracias por hacer partícipe mis fotos y mi blog baúlpolisémico, espero que podamos seguir trabajando juntos en pro de Barranquilla y sus manifestaciones, que son muchas. Gracias.

carnaval de barranquilla 2014 dijo...

Carnaval de Barranquilla, donde se disfruta de grandes eventos internacionales, grandes presentaciones folclóricas de nuestra Colombia y quien lo vive es quien lo goza.